(Entrada editada)

Sigo navegando, tengo la sensación, el sentimiento, la certeza de que avanzo, de que continuo moviéndome hacia “adelante”.

Eso sí, con miedos, inseguridades, dudas … Mi mente, que no tiene ni idea de la envergadura de todo lo que me va ocurriendo -cada vez más-, se pierde, se bloquea, se satura, y, sobre todo, se mueve a una velocidad que me agota. Y la mente llama a mi ego, que ya no vive conmigo -eso quiero creer-, que se apunta a la fiesta sin perder ni un segundo.

Sé que quizás haya trabajado más que otros, que quizás haya sido más consciente de mi evolución que otros, y también sé que no estoy “por encima” de nadie, ni “más allá” que nadie; y es más, cuando mis partes oscuras se mueven mucho, a veces me pierdo, me bloqueo, sufro … como cualquier otra persona de las que están junto a mí.

Pero entonces llega la Luz, porque siempre está ahí, dentro de todos nosotros, para hablar con su sabiduría: “Arturo, amado, todo esto que vives, en el lado luminoso y en el lado oscuro, forma parte de tu naturaleza; aquí, en esta realidad del día a día, eres una persona más, con virtudes y defectos, con fuerza y con fragilidad, con seguridad y con miedo. Has trabajado mucho, has llegado muy lejos; ahora te toca hacer dos cosas: vivir lo que has aprendido, y reconocer(te) que debes seguir trabajando, porque seguirás avanzando, y tu ego y tu mente estarán cada vez más en su espacio, sin ir donde no les corresponde, pero seguirás cometiendo errores. Tranquilo, esto funciona así. Siempre, para todo el mundo”.

¿Acepto mis partes oscuras? ¡Claro, en ello estoy, todos los días! ¿Voy a permitirle a mis partes oscuras dictar el camino, impedir que avance en la dirección adecuada?

¡Rotundamente, NO!

De forma que sí, vuelvo a la Luz, sabiendo que seguiré cometiendo errores, solo que instalado en el Amor, hacia mí y hacia las personas que me importan. Ya procuro actuar desde el Amor en cada cosa que hago, en cada cosa que digo. Yo no soy un maestro, sino un ser humano, y no lo consigo siempre, pero cada vez me acerco más. Y lo conseguiré más aún.

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